A y B se querían. O eso afirmaban, porque A tenía dudas sobre los sentimientos de B y B intentaba que esas dudas no le afectasen, sin lograrlo. Supongo que eso era lo que los hacía tan desdichados, puesto que se gestaba entre ellos un incremento en la percepción de las cosas que intesificaba el miedo a olvidar por qué estaban juntos. Esto no lo llevaban nada bien. Al menos A. Porque A nunca había sentido miedo a algo así y de alguna manera también B, que nunca había sentido miedo, a secas.
La historia de A y B no se diferenciaría esencialmente de otras historias, si no fuera porque A y B eran aceitunas.
Se conocieron fruto de la casualidad, durante un proceso de maceración donde consiguieron eliminar su agrio carácter original. Y desde el primer momento hubo feeling entre ellas, convirtiendo sus vidas en un manjar delicioso de aspecto exquisito, donde todo tenía un sabor afrutado y un aroma a hierba recién cortada. La conexión era total en todos los aspectos y pensaron que pasarían así el resto de sus vidas.
Pero las aceitunas tienen una vida muy corta.
Pronto A y B empezaron a tener problemas. No se sabe que ocurrió exactamente ni a qué fue debido. Unos dicen que el proceso de maceración fue un tanto irregular y no logró despojarlas de esa agriedad innata. Otros que al pertenecer ambas a distintas variedades las hacía incompatibles y la angustia a perderse las consumió.
Lo único que sabemos es que un día de finales de verano alguien que pasaba los últimos días de sus vacaciones, entró en un bar, pidió una cerveza y le ofrecieron un plato de aceitunas. Le llamó la atención particularmente dos de ellas, una hojiblanca y una picuela. Ambas eran hermosas, contundentes, de una apriencia magnífica. Se detuvo un momento observándolas, las cogió entre sus dedos y las acercó a su nariz para olerlas. Con los ojos cerrados se transportó a su infancia a través del aroma que desprendían: a cuando su padre llenaba la casa de tinajas con aceitunas que él mismo aliñaba. Poco a poco se fue dibujando una leve sonrisa en su rostro, abrió los ojos y las miró por última vez... para suavemente, una tras otra, dejarlas sin huesos ni ansiedad.
martes 26 de octubre de 2010
miércoles 15 de septiembre de 2010
Cuando los relojes se pararon.
Hubo un día en el que los relojes se pararon. Todo tipo de relojes: de cuerda, digitales, de pulsera, automáticos, de salón, de pared, de péndulo... absolutamente todos dejaron de funcionar, de cumplir su cometido de medir el tiempo. Ese día se hizo más largo de lo normal, pero nadie se dio cuenta.
Nadie excepto yo.
No fue algo inesperado y fortuito. Mucho antes, extraños comportamientos presagiaban tan insólito suceso: los segundos, cada vez más perezosos, remoloneaban escapando de su tradicional exactitud y los minutos, presionados por el estrés que les suponía esta conducta, empezaban a tornarse nerviosos y angustiados: casi al borde de la histeria. Sólo las horas permanecían firmes y autoritarias en su misión. Hasta que llego el día en que todos desistieron.
Ese día lo recuerdo muy bien, porque fue el día en que di un giro, un giro de bastantes grados; una voltereta existencial de caída incierta, que no sabía bien adonde me llevaba, pero que auguraba un cambio. La verdad es que no sé bien qué fue primero, si esa cabriola circense o la parada cronométrica que dilataba todo. Tampoco sé si una cosa fue consecuencia de la otra o viceversa. Pero sospecho que ambas estaban conectadas como el engranaje necesario de un artilugio para que este funcione.
Hoy la perspectiva que da el rescate de la noción del tiempo, me hace pensar en ese momento y en sus consecuencias. En por qué los relojes se pararon y en por qué me dio por girar como una peonza. En dónde terminé mi vuelta y hacia dónde me llevó. En la fugacidad del tiempo y el trueque del cambio. En si el giro fue tan exagerado que me dejó en el mismo sitio.
lunes 22 de marzo de 2010
crepul

Este fin de semana he tenido constancia del nacimiento de una nueva y potente droga: el crepul. Sus orígenes son inciertos, pero parece ser que tiene que ver con el desconocimiento y la incipiente sordera que empiezan a hacer mella en ciertas personas a una determinada edad. El crepul es una droga al alcance de todos, puesto que se localiza en el interior de las personas, evitándose así todo el entramado que conlleva su tráfico. Por supuesto es una droga legal ,ya que la segrega el propio cuerpo, y baratísima; sólo es cuestión de una huida interior, aprender a sacarla al exterior y dejar que fluya. Sus efectos son diversos: produce insomnio, dilata las pupilas, eleva la retórica y proporciona una especial capacidad para tocar silbatos. A todo ello se le puede sumar que al ser novedosa y encontrarse en el interior de uno, su calidad es purísima y sus efectos nocivos casi inexistentes. Al menos a priori, porque debo recordar que su poder se basa sobretodo en la capacidad sicológica del individuo para experimentar estados artificiales. Porque el crepul es una droga temperamental, que se adapta a la personalidad del consumidor; siendo la primera y única droga en el mundo al servicio de quien la consume y no al revés.
Su descubrimiento, como el descubrimiento de la mayoría de las cosas, se debió a un hecho fortuito fruto de la casualidad. Desde entonces aún se está intentando comprender cual es exactamente su principio activo y como se desarrolla. Al igual que otras drogas, cuando el crepul hace su efecto origina en el individuo un estado de euforia capaz de derrumbar cualquier tipo de barreras, convirtiendo al sujeto en cuestión, en una máquina de elaborar pensamientos y verbalizarlos sin ningún tipo de piedad con su entorno inmediato. Por supuesto el abuso de esta sustancia también produce consecuencias negativas. Al hecho del insomnio ya mencionado habría que sumarle la posibilidad de que se presenten algunos sucesos alucinatorios y falta de apetito. También la necesidad de comunicación es tal que pueden presentarse episodios de adicción online, por lo que no debería de consumirse cerca de ordenadores, móviles con conexión a internet y demás elementos de tecnología web 2.0 También se han dado casos, bastante peligrosos, de una marcada tendencia al gusto por la música romántica italiana, de consecuencias catastróficas, llegando incluso a darse casos irreversibles.
Pero en general estamos hablando de una droga bastante tenue en comparación con otras. Y aún siendo bastante desconocida, me atrevería a decir que se convertirá en la droga del futuro.
Su descubrimiento, como el descubrimiento de la mayoría de las cosas, se debió a un hecho fortuito fruto de la casualidad. Desde entonces aún se está intentando comprender cual es exactamente su principio activo y como se desarrolla. Al igual que otras drogas, cuando el crepul hace su efecto origina en el individuo un estado de euforia capaz de derrumbar cualquier tipo de barreras, convirtiendo al sujeto en cuestión, en una máquina de elaborar pensamientos y verbalizarlos sin ningún tipo de piedad con su entorno inmediato. Por supuesto el abuso de esta sustancia también produce consecuencias negativas. Al hecho del insomnio ya mencionado habría que sumarle la posibilidad de que se presenten algunos sucesos alucinatorios y falta de apetito. También la necesidad de comunicación es tal que pueden presentarse episodios de adicción online, por lo que no debería de consumirse cerca de ordenadores, móviles con conexión a internet y demás elementos de tecnología web 2.0 También se han dado casos, bastante peligrosos, de una marcada tendencia al gusto por la música romántica italiana, de consecuencias catastróficas, llegando incluso a darse casos irreversibles.
Pero en general estamos hablando de una droga bastante tenue en comparación con otras. Y aún siendo bastante desconocida, me atrevería a decir que se convertirá en la droga del futuro.
miércoles 17 de marzo de 2010
primer día de eclipse lunar.
Hoy comienza el primer día de un eclipse lunar que durará hasta el lunes de la semana próxima. No es corriente que un eclipse lunar dure tanto tiempo, normalmente es sólo cuestión de unas horas. Pero no estamos hablando de un eclipse común, ni de una luna común. Es un fenómeno rarísimo que se produce muy de vez en cuando. Necesita de la conjunción y alineamiento de una serie de circunstancias, inusitadas y coincidentes, motivadas por el azar y el romance, por la fantasía y el acaso, por la sincronía y el deseo, por la aventura y el capricho.
Este eclipse, cuyo nombre se desconoce, se produce, al igual que los demás, debido a la interposición de una sombra que impide que la luz del sol llegue hasta la luna. Pero a diferencia de lo habitual, no es un cuerpo lo que se cruza, sino elementos tan inestables como el espacio y el tiempo. Lo más curioso de esta rareza es que a pesar de su larga duración nunca llega a ser un eclipse total. Esto es debido a que una serie de factores que lindan entre lo prodigioso y lo fantástico intervienen para que eso no ocurra. Así nos encontramos con los cordones umbilicales celestes, propios de este fenómeno, que mantienen unidos a través del espacio-tiempo a la luna y el sol en una serie de actos comunicativos provocados por ondas que se propagan a través del espacio transportando energía.
Otro fenómeno es el rayo de luna, una serie de figuraciones sensoriales que producen algún tipo de ensoñación aún no totalmente explicada por los científicos, que parece materializar los trazados más íntimos de los astros en una especie de huida del presente eclipsado a través del pasado y el futuro.
Por último y no por ello menos importante, está el fenómeno conocido como principio de afinidad entre seres y estares, este prodigio de la naturaleza se produce debido a la extremada fuerza de los campos gravitacionales que se establecen entre dos cuerpos afines entre sí, llegando con frecuencia a ser irresistibles, devorando todo lo que se encuentra a su alrededor, incluso el vacío, impidiendo así que la oscuridad sea total.
Esperemos que disfruten de este hecho insólito y espectacular.
Este eclipse, cuyo nombre se desconoce, se produce, al igual que los demás, debido a la interposición de una sombra que impide que la luz del sol llegue hasta la luna. Pero a diferencia de lo habitual, no es un cuerpo lo que se cruza, sino elementos tan inestables como el espacio y el tiempo. Lo más curioso de esta rareza es que a pesar de su larga duración nunca llega a ser un eclipse total. Esto es debido a que una serie de factores que lindan entre lo prodigioso y lo fantástico intervienen para que eso no ocurra. Así nos encontramos con los cordones umbilicales celestes, propios de este fenómeno, que mantienen unidos a través del espacio-tiempo a la luna y el sol en una serie de actos comunicativos provocados por ondas que se propagan a través del espacio transportando energía.
Otro fenómeno es el rayo de luna, una serie de figuraciones sensoriales que producen algún tipo de ensoñación aún no totalmente explicada por los científicos, que parece materializar los trazados más íntimos de los astros en una especie de huida del presente eclipsado a través del pasado y el futuro.
Por último y no por ello menos importante, está el fenómeno conocido como principio de afinidad entre seres y estares, este prodigio de la naturaleza se produce debido a la extremada fuerza de los campos gravitacionales que se establecen entre dos cuerpos afines entre sí, llegando con frecuencia a ser irresistibles, devorando todo lo que se encuentra a su alrededor, incluso el vacío, impidiendo así que la oscuridad sea total.
Esperemos que disfruten de este hecho insólito y espectacular.
miércoles 4 de noviembre de 2009
Supersticiones.

Dicen que una superstición no es otra cosa que la tendencia a la interpretación no racional de los acontecimientos y la creencia en su carácter sobrenatural. Aún hoy, hay múltiples ejemplos en nuestro día a día, de supersticiones en sus distintas variantes, tanto las que dan mala suerte, como cruzarte con un gato negro, romper un espejo, pasar por debajo de una escalera, que te mire un tuerto, abrir un paraguas dentro de una casa, etc... como sus equivalentes, que contrarrestan esos efectos tan nefastos, tocar madera, los amuletos, echar sal por detrás del hombro, un trébol de cuatro hojas, las religiones... e incluso las que dan buena suerte, como la pata de un conejo, derramar vino, encontrar una herradura, un ramo de novia o el número 7. Como todo en la vida hay gente que cree en ellas y gente que no. Yo particularmente, que soy bastante descreido en el asunto, soy más de refranes, aunque a veces no tenga clara cual es la línea que separa una cosa de otra. Eso sí, hay uno que no falla nunca: "las desgracias nunca vienen solas". Lo clava. Es un axioma. Una verdad evidente que no requiere demostración alguna. Como la ley de Murphy, "si algo puede salir mal saldrá mal", si viene una desgracia ten por seguro que vendrá otra detrás.
No hace mucho tuve un pequeño accidente doméstico. En un alarde de energía e ignorancia del espacio que me rodeaba fui a depositar mi frente contra el quicio de la puerta de mi habitación, con la agradable consecuencia de la apertura de una brecha posteriormente cerrada con seis bellos puntos. La cosa no pasó a mayores y a parte de un leve cosquilleo y un pequeño borrón estético, no era realmente molesto, excepto, claro está, cuando tenía que ducharme. Porque ¿alguien ha probado a lavarse la cabeza sin mojarse la frente? Te da que pensar eh. Un puto coñazo vaya. Eso sí, incentiva la imaginación y cuando lo consigues te sientes realizado.
Pero el caso es que tras superar el temor a comprobar si duele que te quiten los puntos o no (no duele) y volver a la normalidad, vuelvo a sumergirme en ese afán de verificar y confirmar que las cosas malas nunca vienen solas. Así que, enfrascado en la demostración, consigo que un par de días después mi tobillo, muy gentilmente, opere la maniobra insuperable de girar más de lo humanamente posible, consiguiendo para mi alborozo un esguince de grado dosque desemboca en un pie escayolado. Y digo yo, si os parece difícil lavarte la cabeza sin mojarte la frente ¿Cómo coño se ducha uno con sólo una pierna y evitando mojar la otra?. Más que pensar, más imaginación, más mierda, realización total.
Porque esto da que pensar, pero también habrá un límite, no será un bucle de desgracias infinitas ¿Cuántas desgracias son? ¿Dos? ¿Tres? ¿Más? ¿Qué toca después, apendicitis, hacerme del PP, gripe A? Adivinad cual ha sido el primer y único equipo de fútbol en España que ha contraído la gripe A. El Betis claro ¿Cuál si no? ¿Acaso podría ser otro?
Y esto me lleva al principio, a la superstición y a plantearme una serie de preguntas de absoluta trascendencia para mi devenir ¿no será que hay personas, instituciones o cosas, particularmente proclives a la mala suerte, o sea, gafes? ¿No estoy con esto interpretando de forma no racional los acontecimientos? ¿No son los gafes seres sobrenaturales? ¿Es que soy supersticioso?
No hace mucho tuve un pequeño accidente doméstico. En un alarde de energía e ignorancia del espacio que me rodeaba fui a depositar mi frente contra el quicio de la puerta de mi habitación, con la agradable consecuencia de la apertura de una brecha posteriormente cerrada con seis bellos puntos. La cosa no pasó a mayores y a parte de un leve cosquilleo y un pequeño borrón estético, no era realmente molesto, excepto, claro está, cuando tenía que ducharme. Porque ¿alguien ha probado a lavarse la cabeza sin mojarse la frente? Te da que pensar eh. Un puto coñazo vaya. Eso sí, incentiva la imaginación y cuando lo consigues te sientes realizado.
Pero el caso es que tras superar el temor a comprobar si duele que te quiten los puntos o no (no duele) y volver a la normalidad, vuelvo a sumergirme en ese afán de verificar y confirmar que las cosas malas nunca vienen solas. Así que, enfrascado en la demostración, consigo que un par de días después mi tobillo, muy gentilmente, opere la maniobra insuperable de girar más de lo humanamente posible, consiguiendo para mi alborozo un esguince de grado dosque desemboca en un pie escayolado. Y digo yo, si os parece difícil lavarte la cabeza sin mojarte la frente ¿Cómo coño se ducha uno con sólo una pierna y evitando mojar la otra?. Más que pensar, más imaginación, más mierda, realización total.
Porque esto da que pensar, pero también habrá un límite, no será un bucle de desgracias infinitas ¿Cuántas desgracias son? ¿Dos? ¿Tres? ¿Más? ¿Qué toca después, apendicitis, hacerme del PP, gripe A? Adivinad cual ha sido el primer y único equipo de fútbol en España que ha contraído la gripe A. El Betis claro ¿Cuál si no? ¿Acaso podría ser otro?
Y esto me lleva al principio, a la superstición y a plantearme una serie de preguntas de absoluta trascendencia para mi devenir ¿no será que hay personas, instituciones o cosas, particularmente proclives a la mala suerte, o sea, gafes? ¿No estoy con esto interpretando de forma no racional los acontecimientos? ¿No son los gafes seres sobrenaturales? ¿Es que soy supersticioso?
domingo 13 de septiembre de 2009
Fusilarlos con mierda.

Imaginad una pared blanca. Frente a ella, una máquina de vomitar mierda a punto de entrar en funcionamiento y en medio: José María Aznar, Paulo Cohelo, Isabel Allende, Jorge Bucay, César Vidal, Federico Jimenez Losantos, concursantes de Gran Hermano, concursantes de Operación Triunfo, Ana Rosa Quintana, Belén Esteban, Silvio Berlusconi, Álvaro Uribe, Mario Vargas Llosa, periodistas del corazón, tertulianos de programas de televisión, José María del Nido, Manuel Ruiz de Lopera, El Real Madrid y toda su prensa, David Civera, Carlos Baute, Mercedes Milá, George W. Bush, Eduardo Zaplana, Jaime Mayor Oreja, los Reyes, Ángel Acebes, Dan Brown, Isabel Coixet, Antonio Gamoneda, Arturo Pérez Reverte, Rosa Diez, Juan Carlos Rodriguez Ibarra, Ana Botella, Rouco Varela, Antonio Burgos, Carlos Herrera, J. J. Santos, Matínez Pujalte, Esperanza Aguirre, Juan Manuel de Prada... y muchos más, pero por ahora me he quedado la mar de a gusto.
viernes 11 de septiembre de 2009
Ups! (tierra trágame)

Un día estando con los amigos me presentaron a un chaval que le faltaba el brazo derecho, mi primera reacción fue darle la mano, con tan mala pata que le di mi diestra.
Estando en la facultad, mi amigo Jose y yo llegábamos tarde a clase, conseguimos llegar justo cuando entraba el profesor. Era nuestro primer día de segundo de carrera y estuvimos escuchando y observando qué nuevos compañeros (sobre todo compañeras) nos había tocado ya que era una asignatura optativa. No debimos poner demasiada atención porque tardamos en darnos cuenta que nos habíamos metido en una clase de cuarto.
No me gusta conducir. No lo hago a menudo y cuando no hay más remedio no me siento muy seguro. Una noche, salimos dos amigas y yo, con tan mala suerte que el único en condiciones para conducir era el menda. A mitad de camino veo como los coches me pitan y sólo se me ocurre pensar que lo hacen porque conduzco mal. Al final resultó que no llevaba las luces puestas. Cosas de la inexperiencia.
Esto es verídico, una vez me lié con una chica preciosa que luego resultó ser sobrina de Aznar. Os juro que no tenía bigote.
Sábado cuatro de la mañana llamando desde una cabina de teléfono:
-Yo: Albi? soy Rafa, que estás sobando? que muermo eres, te estás haciendo mayor. Despiertate ya que vamos para tu casa.
-Respuesta: Perdona Rafa, pero soy la madre, Alba está dormida ¿quieres que la llame?
-Yo: ....
Y tú ¿cuándo has pensado "tierra trágame"?
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